Oficina Familiar, más que un mayordomo de alto nivel

Qué son, qué hacen las oficinas familiares. Un
recuento histórico. 
La responsabilidad de multiplicar la riqueza de la familia
comienza a ocupar cada vez más familiares, un número cada vez mayor de
sofisticados asesores patrimoniales e incluso personal para los servicios de
conserjería.

En la cultura anglosajona, las responsabilidades de una Oficina
Familiar van desde operaciones en bolsa, hasta el mantenimiento de las
propiedades de cada miembro de la familia, el pago de sus impuestos o la compra
de un boleto de concierto, convirtiéndolo en una especie de mayordomo de alto
nivel.

El origen del Family Office como se les conoce en la literatura,
está muy relacionado con la historia de las estructuras legales como son el
trust y la fundación de interés privado; tuvieron sus inicios en Roma bajo la
figura de un administrador de las propiedades de una familia adinerada.
Posteriormente esta figura fue evolucionando hasta que en el
siglo 18 en Europa las familias entregaban sus fortunas a las siguientes
generaciones a través de fideicomisos que además de administrar la riqueza, los
negocios y hasta encargarse de algunos asuntos familiares, tenían como objetivo
principal prevenir la división o venta de los activos de una familia a lo largo
de las generaciones.
A pesar de la abolición de esta modalidad en Europa en el primer
cuarto del siglo 20, la idea se mantuvo a través del uso del Trust en Inglaterra
y Gales. Según Gray,“en 1853, se conformó la primera Compañía de Trust para
ayudar a los empresarios en la ejecución de transacciones financieras y la
administración de su riqueza.
Hasta entonces los trustees habían sido sólo individuos, y crear
una institución financiera que cumpliera las funciones de Trust y de banca para
los primeros hombres de negocios era una idea innovadora”.
Con la Revolución Industrial vino la expansión del papel del
Trust bancario oficial, figura que se volvió cada vez más respaldada por las
responsabilidades encomendadas por familias ricas que entregaban sus activos
para su protección.
Hasta este punto la Oficina Familiar se mantuvo básicamente
sirviendo las necesidades financieras de una sola generación, pero la
Revolución Industrial marcó el comienzo de la separación de las Oficinas
Familiares con unos niveles de riqueza cada vez más altos que exigían su conservación
a través de varias generaciones.
Los deberes del Trust se habían transformado en entidades
especializadas en la gestión de la riqueza, así como de la explotación de
negocios y los temas personales y financieros de la familia . Al comienzo del
siglo 20 los empresarios de repente se encontraron en cargos ejecutivos de las
empresas que habían generado a partir de la Revolución Industrial, desde los
cuales habían gestionado el crecimiento de sus empresas, comenzaban nuevos
emprendimientos y hacían inversiones .
Sin embargo, los empresarios se enfrentan con la difícil tarea
de afrontar el funcionamiento de sus empresas, estructurar su riqueza y
simultáneamente se preocupan por temas familiares, como el de los hijos que van
entrando en edad adulta y como herederos deberán hacer crecer la riqueza
familiar y esforzarse por mantener el negocio en la familia. Es aquí donde las
nuevas propuestas de oficinas familiares hacen su aparición.

Deja una respuesta