Samsung vs Apple



En la batalla por el
control del mercado de telefonía celular, dos candidatos se disputan el
liderazgo.


El 27 de abril de 2009 en la capital
surcoreana, Samsung presentaba al mundo su primer dispositivo con el sistema
operativo Android, de Google.

El producto llegaba al mercado casi seis meses después del lanzamiento del
primer teléfono Android que el buscador había fabricado con HTC, una firma
taiwanesa.

Pero más significativo aún, arribaba a la competencia de los teléfonos
inteligentes casi dos años después de que Apple introdujera al mundo el iPhone
en junio de 2007.

Tres años después la empresa asiática ha sido coronada como la mayor fabricante
de teléfonos celulares en el mundo y se encuentra en una feroz batalla con
Apple por la cima de los teléfonos inteligentes.

La batalla apenas comienza y dará mucho de qué hablar en los próximos meses.

En Seúl, sin embargo, debe haber más de una cara sonriente.

Cifras tanto de la firma de investigación de mercado Strategy Analytics, como
de IDC y Gartner aseguran que la compañía cuenta con un 25% del mercado mundial
de teléfonos celulares (inteligentes o no) en el mundo, frente a un 22% de
Nokia y un 9,5% de Apple.

La empresa finlandesa había ostentado el estandarte de líder global por 14 años
y ahora no sólo ha perdido la cima sino que las agencias crediticias como
Standard and Poor’s han bajado significativamente la calificación de su deuda.

La era del liderazgo de Nokia parece estar
cediendo su lugar a la era de Samsung vs Apple. Si hacemos caso a las
estimaciones de los analistas, los teléfonos inteligentes terminarán por
convertirse en la norma del mercado catapultando a estos dos proyectos a la
cima.

Y esto es así porque cuando se analiza únicamente el mercado de los teléfonos
inteligentes por fabricante, la competencia entre los estadounidenses y los
surcoreanos es mucho más cerrada.

Si bien las cifras de IDC del primer trimestre del año le dan la ventaja en el
mercado a Samsung (29,1% contra 24,2% de Apple), otros aseguran que la empresa
coreana aún están por debajo de la estadounidense ya que el Samsung Galaxy Note
debe ser visto como una tableta y no como un celular.

Pero la empresa surcoreana tiene un ‘bollo caliente’ bajo la manga. El
lanzamiento del Samsung Galaxy S3 le daría una ventaja sobre la
empresa de Cupertino, en California, al sacar al mercado un nuevo dispositivo
meses antes que la nueva generación de su rival vea la luz.

Samsung ha ido experimentado con Android a lo largo de estos años y ha
fabricado aproximadamente 25 modelos con el sistema operativo de Google, el
equivalente a 1,44 teléfonos lanzados al mes desde su alianza con el buscador.

Pero muchos han criticado a la empresa asegurando que sus teléfonos
-particularmente la línea Galaxy- son una copia del iPhone en lo que al diseño
del aparato se refiere. Algunos incluso afirman que el look que la empresa le
pone a Android (y que desagrada a algunos de sus usuarios) llamado TouchWiz, es
una imitación del iOS de Apple.

La compañía estadounidense parece estar de acuerdo con este análisis y ha
llevado a Samsung a los tribunales en una gran cantidad de países alegando
violación a sus patentes.

Ambas empresas han invertido una gran cantidad de dinero en pleitos con
abogados y ahora -por orden de una juez- se verán las caras para tratar de
resolver sus diferencias hablando. Tim Cook (Apple) se reunirá con Gee-Sung Choi (Samsung) para
tratar de llegar a un acuerdo que termine la disputa. Cook ha dicho que detesta
los pleitos en los tribunales, aunque aclarando que no tolerará violaciones a
su propiedad intelectual.

El problema para ambas compañías es que son amigas y rivales. Compiten en el
mercado al tiempo que Samsung provee a Apple de chips y otros componentes para
productos como el iPad.

Quienes defienden a Samsung aseguran que más que imitar, lo que la empresa
surcoreana ha hecho es poner a disposición del mercado un teléfono con
características similares al iPhone, a un precio más bajo, lo que se encuentra
detrás de su crecimiento.

Pero más allá de su competencia, uno también podría argumentar que ambos
productos responden a diferentes mercados y distintos tipos de consumidores.

Lo interesante no es que se peleen, sino que están transformado al mercado en
una batalla de dos partes. En telefonía inteligente muy detrás de ellos
aparecen HTC, LG, Sony y Nokia.

¿Se convertirá el futuro de los celulares en una batalla de dos caballos? Por
el bien de los consumidores, ojalá que no.

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