Colombianos, cada vez más animados a mejorar sus ahorros



 
El ahorro que los colombianos hacen en las entidades de crédito registró un
crecimiento real anual cercano al 13 por ciento a agosto pasado (16,2 por ciento
nominal), estimulado por un mayor apetito por los certificados de depósito a
término (CDT) y la dinámica de las cuentas de ahorro, tanto de las personas
naturales, como de las empresas.

Solo los CDT crecieron más del 32 por ciento anual, mientras que los recursos
en cuentas de ahorro y corrientes lo hicieron a ritmos del 9,1 y 4,8 por ciento,
algo que la Superintendencia Financiera atribuyó «al mayor nivel en que se
encuentran las tasas de interés de captación este año, frente a lo observado en
el 2011».

Datos de la misma entidad indican que en los dos últimos años la tasa
promedio de captación de CDT subió más de dos puntos porcentuales, tanto para
personas naturales como para las empresas.

Hasta agosto, las entidades le pagaban en promedio a una persona por sus
recursos depositados en CDT una tasa efectiva anual de 5,42 por ciento. Un año
atrás era del 4,39 por ciento, y del 3,57 en agosto del 2010.

Un mayor interés también se les ha otorgado a las empresas, a las que la
banca les ofrece una tasa promedio de 6,67 por ciento efectivo anual, un punto
por encima de la que se les paga a las personas, debido a los montos que las
compañías suelen depositar en esos instrumentos de ahorro.

Esa oferta llevó a los colombianos a elevar sus apuestas por los CDT en cerca
de 3 billones de pesos en el último año, que implican un un crecimiento de 17,7
por ciento. A su vez, sus recursos en cuentas de ahorro subieron 3,4 billones,
equivalentes a un alza de 13,2 por ciento.

Según el director del departamento de estabilidad financiera del Banco de la
República, Dairo Estrada, «hay una tendencia positiva en los recursos que las
personas mantienen en las entidades, lo que sugiere que los hogares están
ahorrando una mayor parte de sus ingresos, los cuales han mejorado en los
últimos dos años».
En opinión de los banqueros, estos no son los únicos
motivos por los que los depósitos del público en el sistema financiero mantienen
esa dinámica saludable.
Parte de esta se debe, además, a que, en el último
año, varias entidades han entrado al circuito bancario ‘atacando’ nichos
específicos del mercado, como las microfinancieras y las compañías de
financiamiento, cinco de las cuales se han convertido en bancos y ya se sabe que
vienen tres procesos más en esa dirección.
La tecnología, dijo la Asociación
Bancaria, tiene una alta cuota en ese proceso, pues le ha permitido a la banca
tener presencia en sitios a los que antes era casi imposible llegar.
Firma
digital
Los corresponsales bancarios -que hoy suman cerca de 30.000 a nivel
nacional-, la banca móvil y el Internet han permitido no solo una mayor
inclusión financiera, sino también han facilitado a un segmento más amplio de la
población tener acceso a las cuentas de ahorros, los CDT y otros productos y
servicios financieros.
Para abrir una cuenta de ahorro, el interesado se
informa por este canal de los requisitos, hace una preinscripción, diligencia un
formulario vía web y luego la entidad envía a un emisario, que recoge los
documentos y toma las huellas, proceso que podrá acelerarse cuando la regulación
permita la firma digital y la autenticación por medios electrónicos.
Hoy,
unos 19 millones de nacionales cuentan con al menos un producto financiero, de
los cuales un millón son menores de edad, señaló el gremio.
Planear, el punto
de partida
Cultivar desde temprana edad el hábito del ahorro es una de las
claves para asegurar unas finanzas saludables. Para saber si se va por la ruta
adecuada, la primera pregunta que hay que plantearse es qué porcentaje del
ingreso se asigna al ahorro. Según Catalina Tobón, de la AFP Skandia, una
persona debería empezar con un mínimo de 10 por ciento de su ingreso mensual,
pero la meta es llegar a un ahorro del 30 por ciento.
Malgastar no es una
opción
El 59,3 % de los hogares colombianos sí invierte
En Colombia, las
personas prefieren invertir y ahorrar antes que malgastar el dinero.
Es la
conclusión que arroja el Opinómetro Colombia, encuesta promovida por EL TIEMPO y
La W, tras consultar a 700 hogares de las 13 principales ciudades del
país.
Al preguntárseles qué preferían hacer con su dinero, el 59,3 por ciento
señaló que lo invertía, el 29,7, que lo ahorraba, mientras el 8,9 no mencionó
ninguna de esas opciones. El 1,7 dijo no saber.
Empresas también le apuestan
al ahorro
A los empresarios colombianos la idea de ahorrar en épocas de vacas
gordas para cuando lleguen las flacas no les suena tan esquiva.
Prueba de
esto es que, en el último año, gracias al buen momento por el que pasa la
economía, han destinado una mayor parte de sus excesos de liquidez a la ‘compra’
de CDT.
Entre agosto del 2011 e igual mes del 2012 ahorraron en este
instrumento recursos por 15,5 billones de pesos, equivalentes a un alza de 36,7
por ciento, según la Superfinanciera.
Los depósitos en sus cuentas de ahorro
y corrientes también crecieron, aunque a menores tasas, 7,5 y 5,4 por ciento
anual.
Fuentes bancarias dijeron que los empresarios muchas veces hacen este
ahorro previendo que, a final de cada año, necesitarán recursos para el pago de
sueldos, primas, vacaciones y cesantías de sus trabajadores. Por eso mantienen
un colchón de liquidez.

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