Los equipos de última generación van más allá del diseño

 
En el mundo de la tecnología parece no haber freno. Mientras los fabricantes de los smartphones -término que se le ha dado comercialmente a los celulares inteligentes- tienen una competencia a muerte por producir y venderle al consumidor el aparato más funcional, muchos analistas del medio ya hablan de cuáles deben ser las condiciones de un equipo del futuro.
 
De acuerdo con ellos, lo que debe tener un celular de esa categoría incluye la posibilidad de mayor autonomía (extender la vida de la batería), manejo y control de manera remota, así como conexión a otras redes.
Pero mientras esto sucede, conocer a fondo los teléfonos inteligentes que hay en el mercado puede ser muy útil, sobre todo si lo que usted está buscando como consumidor es sacarle el mayor provecho posible. Mejor aún, puede saber qué se debe tener en cuenta a la hora de comprar un smartphone.

Ya se da por sentado que en telefonía móvil gana quien esté conectado a la red y quien tenga un aparato sofisticado, completo y lleno de funciones. Los diferentes aplicativos también cuentan como un valor agregado de los sistemas operativos que hay actualmente en el mercado.

Pero, más allá de eso, el smartphone es utilizado como un ordenador de bolsillo con agenda digital y administrador de contactos. Todo esto con la particularidad de que permite realizar varias funciones de manera simultánea, como recibir una llamada, revisar la agenda, escuchar música, jugar o ver un video sin interrumpir las tareas.

Una de sus principales características es que soporta un cliente de correo electrónico con todas las funciones de un organizador personal y permite la instalación de programas para aumentar procesos de datos, desarrolladas bien sea por el fabricante, el operador o por un tercero.

Los expertos coinciden en que escoger e invertir en un teléfono inteligente porque el diseño es bonito, es un error. La selección debe basarse en cuál aparato le permite hacer las actividades que se requieren.

Para Polkan García, un experto en temas de tecnología, lo primero que debe evaluar un consumidor sobre un equipo, es que tenga un buen procesador, una buena memoria de desempeño y de almacenamiento y tecnologías de conectividad para la transmisión de datos.

“Cuando se habla de smartphone la inteligencia es un factor determinante y esta aumenta en la medida que se está conectado. Por ello no incluyo como asunto fundamental o determinante la cámara, el audio o el sonido. Esto no lo hace inteligente, pero sí la capacidad que tenga de conectividad”, agregó.

García también señaló que otra característica fundamental es el factor de forma: qué tan grande o pequeño lo quiere el consumidor.

Otro experto en temas de tecnología, Andrés Julián Gómez, señala que el principal factor en los teléfonos inteligentes es el sistema operativo.

“Hay varias opciones muy buenas y las que se recomiendan son iOS 6 de Apple o el Android. Ahora, si alguien utiliza mucho correo electrónico o las aplicaciones de Gmail recomiendo el Android porque la sincronización con calendarios o agendas es perfecta”, afirmó.

En efecto, datos hasta el tercer trimestre de 2012 señalan que entre los sistemas operativos móviles más utilizados en el mundo en teléfonos inteligentes está Android, iOS, BlackBerry, Symbian (el antiguo de Nokia), Windows Phone y Bada, entre otros. Gómez destaca que se debe tener en cuenta la autonomía del aparato, es decir la capacidad de la batería, porque ha sido frecuente en los teléfonos inteligentes, por sus múltiples funciones, que éstas suelan agotarse rápido.

Pero mientras García dice que funciones como la cámara o el sonido no hacen los teléfonos inteligentes, para Gómez, en un smartphone, la cámara puede ser también un elemento interesante. “Cada vez tienen más capacidad en pixeles. La inteligencia la da el hecho que deja de ser un teléfono para convertirse en un asistente personal, que va más allá de hacer y recibir llamadas. Ahí la posibilidad de la conexión es un factor determinante”, puntualizó.

El gerente de Producto y Valor Agregado de Samsung Colombia, Luis Arturo Vargas, señala desde su perspectiva que el ecosistema de aplicaciones es la parte más importante de un smartphone. Los usuarios deben buscar que su teléfono les proporcione el acceso a su contenido preferido. “El hardware también es muy importante pero el ecosistema lo es mucho más”, agrega.

Pero ¿qué deben tener los smartphones del futuro? Los expertos coinciden en tres condiciones básicas: tecnología de punta en cuanto a transmisión de datos, trabajar en darle más autonomía al teléfono inteligente con una duración de batería larga, y algo que consideran fundamental es la implementación de mecanismos que garanticen la correcta custodia o protección de lo datos, por ejemplo que se pueda hacer de manera remota. “El problema es que si me roban el smartphone o se me pierde, media vida se me queda ahí, porque no tengo cómo recuperar la información personal y de la empresa. Se queda expuesto a que se tenga acceso a las contraseñas o protecciones físicas”, señala García. En este último punto se refieren los expertos a proteger la información remotamente y tener copia de seguridad en la nube.

Cada equipo tiene su perfil de usuario
El gerente de Producto y Valor Agregado de Samsung Colombia, Luis Arturo Vargas, señala que el usuario debe analizar primero cuáles son sus necesidades y gustos y mirar una marca confiable. De esta forma, dice, un teléfono con una pantalla amplia será ideal para aquellos que quieren una mejor experiencia a la hora de ver fotografías o multimedia. Un smartphone de tamaño compacto estará bien para los que buscan mayor portabilidad. “Y para los que tienen requerimientos profesionales, les vendrá bastante bien adquirir un equipo con mejor hardware, aplicaciones especializadas y la posibilidad de crear contenido”, indicó a este diario.

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