Expertos desentrañan el enigma del liderazgo de Steve Jobs en Apple

 

 
El fundador de Apple supo crear la marca más valiosa del mundo con su creatividad, visión y pasión por la perfección.
Sin embargo, su modelo de gestión fue contrario a lo que recomiendan al unísono los expertos en management.
En las escuelas de negocio se repite la necesidad de ejercer un liderazgo negociador, que desarrolle el talento a través de habilidades blandas que motiven a los empleados y transformen cualquier ambiente de trabajo en innovador y productivo, con base en valores humanos.
Jobs era un antítesis de este ideario y fue conocido por sus malos tratos, su personalidad irascible, agresiva y su andar solitario y poco adepto a los afectos y a los sentimientos.
Se plantea entonces el dilema del liderazgo según Steve Jobs: ¿Por qué hay que ser un líder bueno´ o ´blando si Jobs, haciendo lo contrario, desarrolló la marca más valiosa del mundo? ¿Qué hubiese pasado si el creador de Apple hubiera tenido aquellas habilidades blandas que tanto se les pide a los líderes hoy? Seis expertos responden.
La exigencia es parte de ser líder
De acuerdo con Daniel Pique, de Consulting, los saltos competitivos se logran siempre con un liderazgo fuerte que apunte a reinventarse de forma permanente, algo que significa el desafío de empujar a toda la organización fuera de su ámbito de confort. Hacerlo puede resultar incómodo, pero una cosa es ser exigente y otra, es hacer las cosas de mala forma.

Las capacidades para admirar
El director de Talentgy de Archenti, Alberto Oteo, invitó a reflexionar sobre la veracidad de las críticas hacia el creador de Apple, ya que por ser un líder exigente y duro con sus colaboradores, no deja de ser ´humano. Aún así tuvo una capacidad inspiradora que lleva a la admiración y hasta la devoción. Jobs preparó y desarrolló personas para que Apple funcionara sin él.

Ser o no ser, esa es la cuestión
El autor de Relaciones Creativas, Francisco Ingouville´sostuvo que’todo CEO tiene que optar, entre el´ser o no ser. En Jobs predominó el ser’. El´no Ser´, para Ingouville, es el’dejar hacer, permitir que se desarrollen los demás, bajar el nivel de las decisiones, estar consciente, pero intervenir con suavidad para no interrumpir los procesos ni destruir las instituciones.

Energía para los objetivos
Alberto Attias, de Vimalakirty, caracterizó los líderes en dos. ‘Los más masculinos piensan en su objetivo y van directo hacia él. Luego, están los más humanos, con una energía más femenina, que piensan en el proceso de cómo se conseguirá el objetivo y qué afectará.’Jobs “logró lo que logró porque su energía exacerbada estaba al servicio de sus objetivos”.

“A Jobs lo salvó su genialidad”
Ricardo Kofman destacó que a Jobs lo salvó su genialidad. Si no hubiera tenido las múltiples virtudes que tuvo, sus defectos lo hubiesen convertido en alguien odiado y resistido. Una de estas cosas era que Jobs amaba lo que hacía y esa pasión, combinada con una gran autenticidad y creatividad, lo convertía en un genio carismático que contagiaba.

No hay solo un camino del éxito
Miguel Alfonso Terlizzi, de HuCap, señaló que ‘se puede ser exitoso con distintos estilos de liderazgos, y prácticas de management, rompiendo el mito de que sólo un estilo carismático y visionario puede crear empresas exitosas o de vanguardia. Elegir cuál es el mejor camino para el éxito es ingresar al terreno ideológico. Se puede ser exitoso aplicando estilos opuestos.

Deja una respuesta