Así serán los siguientes 25 años del ‘WWW’

triplew

Así luce la primera página de la propuesta de Tim Berners-Lee, enviada el 12 de marzo de 1989.
                         

La web cumple su primer cuarto de siglo. Hablamos con expertos sobre su futuro.

Tim Berners-Lee, un ingeniero británico de cabellos desordenados, ademanes frenéticos y una mente brillante, creó el 12 de marzo de 1989 un documento que planteaba un sistema de hipertexto global que hoy conocemos como World Wide Web (WWW). Se trató de una forma diferente de organizar la información e integrar los servicios existentes en un solo lugar.
Pasaron 18 meses antes de que la comunidad científica tomara en cuenta el proyecto planteado por Berners-Lee. Es más, no fue reconocido de forma expresa. Ocurre que el jefe de Berners-Lee le dio permiso para desarrollar los cimientos de la World Wide Web en su tiempo libre. “Como un extra, como un proyecto lúdico”, confío el británico en una conferencia de Ted Talks.
El ingeniero, que por entonces trabajaba en la Organización Europea para la Investigación Nuclear (Cern por sus siglas en inglés), aprovechó la oportunidad para desarrollar el lenguaje HTML, el protocolo HTTP y las URLs.

«Berners- Lee convenció al CERN de adoptar el sistema tras haber demostrado su utilidad compilando un anuario del laboratorio en un índice en línea», revela la agencia de noticias AFP. Su ventaja con respecto a otros modelos existentes como CompuServe, Bitnet o Minitel, era su carácter gratuito.

El lanzamiento, en 1994, del portal de la Casa Blanca fue un sello de aprobación.»La computadora personal cambió nuestra forma de trabajar, pero la web revolucionó y cambió muchas áreas», señaló Michael McGuire, analista de la firma de investigaciones Gartner, a AFP.

La WWW se convirtió en un sistema de carácter revolucionario. Internet dejó de ser una red compleja y exclusiva para académicos y militares y se transformó en una herramienta esencial para el progreso de la sociedad. Lo que antes era una red disgregada e insondable tomó una forma amigable.
«Cualquiera puede ser un oyente, cualquiera puede ser un editor, en la misma red. Nunca había habido nada como esto», analizó Jim Dempsey, vicepresidente a cargo de políticas públicas en el Center for Democracy & Technology

.

Hugo Sin Triana, actual líder del área de investigación, desarrollo e innovación del Ministerio de las Telecomunicaciones (MinTIC), fue el adalid de un grupo de pioneros que conectaron a Colombia a la red en mayo de 1994. Sin Triana confiesa que el desarrollo de la World Wide Web cambió la cara de internet. Cuando él y su equipo fueron conscientes de las posibilidades que brindaba este sistema, emprendieron una campaña evangelizadora para brindar acceso a toda la población.
“Me enteré de la existencia de internet en 1989. Primero logramos conectarnos con otros académicos a Bitnet, (una red de computadoras de centros docentes y de investigación con servicios como correo electrónico y transferencia de archivos) y después empecé a estudiar sus posibilidades, su significado”, recuerda en entrevista para EL TIEMPO.
Nos tomó cuatro años convencer a la gente de su importancia. Los escépticos simplemente no opinaban sobre el tema porque no entendían ni querían entender qué era internet”, añade.
Para cuando Colombia se conectó, el equipo de Sin Triana ya estaba preparado: existían servidores con World Wide Web con alcance nacional, ya contaban con la última tecnología y crearon la primera web: la de la Universidad de Los Andes. “Tenía una estructura muy matricial, muy de ingeniero. No era atractiva, pero incorporaba gráficos, íconos, cosas por el estilo”, detalla. Lastimosamente, no se guarda copia de esa página.
Sin Triana recalca que la web ha evolucionado de forma favorable: “Ahora los sitios son muy ricos en servicios y están muy bien estructurados en soluciones, en aplicaciones. Además, al principio se explotaba solo la capacidad de las computadoras centrales. Ahora también se aprovecha la potencia de las terminales (nuestros computadores personales)”. Ello permite el desarrollo de ‘apps’ más poderosas, potentes y amigables para los usuarios.
El presente de la web es brillante, pero ¿qué le depara el futuro?
La web del futuro
“Vamos a ver una mayor capacidad para interactuar con la web a través de otros dispositivos, como relojes y hasta las mismas paredes. El concepto de navegador, de sitio web, que conocemos cambiará”, opina Sin Triana. Para este experto, la relación con la red será más amigable, más humana.
La web de los próximos años será, además, más intuitiva. Uno de los grupos de innovaciones que se gestan se denomina Web Semántica. Se trata de un conjunto de desarrollos que potencian la interacción de los portales con los usuarios a partir de sus gustos e intereses.
Un ejemplo de ello es la visión de Google: “Los motores de búsqueda serán capaces de decirnos cosas sin necesidad de preguntárselas. Por ejemplo, si nuestro vuelo está atrasado, no deberíamos preguntarle sobre el estatus del vuelo, sino que deberíamos simplemente saber que está atrasado. O si tenemos una reunión dentro de una hora y hay mucho tráfico, Google debería sencillamente decirnos ‘vete ahora pues hay mucho tráfico en el camino”, le explicó a este medio Amit Singhal, vicepresidente senior de Google Search.
Se plantean, por ende, búsquedas inteligentes capaces de predecir nuestras necesidades gracias a la correlación y análisis de grandes volúmenes de datos, el llamado big data.
“Big data va a redefinir la forma en la que la humanidad opera industrias enteras”, confirma Rodrigo Gazzaneo, analista de EMC. Para el experto, existirán sensores en todas partes proporcionando información en tiempo real. “Necesitaremos un mayor cómputo y almacenamiento para guardar, asegurar y procesar toda esta información”.
Se espera, por último, un crecimiento en el “internet de las cosas”. “El tráfico máquina a máquina va a crecer y se va a convertir en el mayor tráfico en internet, sobrepasando el tráfico generado por los humanos. La información va a fluir, soportando la inteligencia automatizada detrás de todo. En resumen, internet estará en todas partes”, asevera Gazzaneo.

En entrevista a AFP, Jim Dempsey advierte que el talente libre y abierto de la web se encuentra bajo amenaza: «Puede limitarse la capacidad de las personas para criticar al gobierno, o crearse una Internet de varias velocidades en la que sea más difícil para los innovadores, los críticos o los defensores de los derechos humanos llegar a un público mundial«.

La web unificó Internet, pero nada está «escrito en piedra» y podría fragmentarse de nuevo, estima también Marc Weber, creador y curador del programa sobre la historia de Internet en el Museo de Historia de la Computadora en Mountain View, California, en entrevista a la misma agencia de noticias. «La web está solo a medio hacer; y aún no es mundial», recuerda el curador.

La masificación de internet
Cuando se habla del futuro de la web, Facebook es uno de los protagonistas. Su iniciativa Internet.org busca conectar al mayor número posible de personas del planeta a la red mundial de información.
EL TIEMPO habló con Laura González-Estéfani, directora de alianzas estratégicas para Latinoamérica de Facebook, para conocer detalles sobre esta propuesta.
González-Estéfani explica que el programa de Internet.org busca cumplir tres metas: “Primero, queremos que se reduzcan los costos de llevar conexión a todas partes. La infraestructura debe costar menos. Segundo, buscamos que la tecnología sea más eficiente y fácil de usar. Y tercero, proponemos crear nuevos modelos de negocio que contribuyan a que los operadores sean más rentables. Necesitamos que la gente le pierda el miedo a internet y queremos que Facebook sea la puerta de entrada para ello”, detalla la experta.
Según González-Estéfani, el 90 por ciento de los colombianos usa teléfonos convencionales y no “tiene ni idea de qué es un plan de datos o un megabyte”, así que parte del reto es cambiar esa realidad.

El Gobierno, de la mano de su programa Vive Digital, lidera esfuerzos para masificar la red en nuestro país y darle valor. «Uno de los grandes retos de Colombia es brindar más cobertura, pero también debemos darle una razón de ser a Internet. Toca crear servicios», concluye Hugo Sin Triana.

Deja una respuesta