La pulsera y el reloj son los próximos PC

Las pasarelas de la Semana de la Moda de Nueva York se han convertido en el escaparate no sólo de la alta costura, sino también de la electrónica. Ya no es extraño ver desfiles en los que las modelos vistan, además de la moda de la próxima temporada, los últimos prototipos salidos de los laboratorios de I+D de Silicon Valley: las famosas gafas de Google, nuevos teléfonos, portátiles… la electrónica, en definitiva, también es tendencia.

Pero en la edición clausurada la pasada semana la pieza de electrónica más avanzada era también la mejor camuflada. Con aspecto de brazalete y acabados tradicionales de joyería Mica es un dispositivo de comunicación que llegará al mercado durante los próximos meses. El desarrollo ha corrido a cargo de Intel y la marca de moda Opening Ceremony. Aún no se conocen los detalles finales del producto pero se trata de un intento de alejarse de los ejemplos que hasta ahora se consideran como electrónica «vestible».
«El problema es que ahora tenemos dos tendencias: productos para deportistas y productos para amantes de la tecnología. Hay que cambiar esa forma de ver el mercado», asegura Aysegul Ildeniz, responsable de la división de nuevos productos en Intel. «Hay posibilidades más allá de estos campos en el negocio de la salud o países en desarrollo, por ejemplo. Y por supuesto está el ángulo de la moda. Tenemos que crear objetos que la gente que no vive en Silicon Valley quiera llevar puestos», añade.
El brazalete es el resultado de varias iteraciones de diseño. Los materiales que se usan habitualmente para crear este tipo de piezas no siempre casan bien con las necesidades de los dispositivos electrónicos. Hay, por ejemplo, que dejar partes al descubierto para dar cobertura de radio, la batería tiene que integrarse dentro del propio cuerpo y es necesario cargar el dispositivo, bien mediante inducción o mediante una conexión USB (en este caso Mica usa ambos, el conector queda disimulado en el enganche). Para crear MICA han sido necesarios muchos ensayos fallidos.
Opening Ceremony espera ofrecerlo este mismo año en varios acabados y materiales pero gran parte de las funciones, y el precio, son por ahora un misterio. El dispositivo permitirá comunicarse con otras personas pero Intel no ha aclarado aún si será un dispositivo independiente o si tendrá que emparejarse con un smartphone. Tampoco se ha hablado de la autonomía, uno de los detalles que hasta ahora ha sido el principal obstáculo de este tipo de productos. MICA tiene una pantalla curva de grandes dimensiones en la parte interna de la muñeca.
Para Intel Mica y otros dispositivos similares podrían representar una oportunidad aún mayor que el mercado de procesadores de PC, donde mantiene un claro dominio. Es una apuesta que serviría también para recuperar el terreno perdido en el mundo móvil. Aunque Intel ha tratado de promover el uso de procesadores de arquitectura X86 en teléfonos o tabletas la mayoría de los fabricantes aún apuesta por la arquitectura rival ARM.
Durante el Foro Mundial de Desarrolladores (IDF) celebrado la pasada semana en San Francisco, la compañía de Santa Clara mostró su visión de futuro, en la que miles de objetos inteligentes conectados a la red harán la vida mucho más sencilla, adelantándose a nuestras necesidades.
Aunque el anuncio oficial se produjo el pasado mes de enero, Intel presentó la pasada semana la versión final de la plataforma Intel Edison, un PC comprimido en el tamaño de un sello que espera convertir en el cerebro de toda una nueva generación de productos inteligentes, como ropa para bebés capaz de medir la temperatura del cuerpo o cascos de obra inteligentes capaces de detectar accidentes laborales. Edison, ya a la venta, cuesta unos 40 euros e incluye procesador, memoria y conexiones inalámbricas. La compañía espera que tenga éxito, también, entre los usuarios aficionados al bricolaje electrónico.
El papel de Intel, sin embargo, va en esta ocasión mucho más allá de crear las plataformas y procesadores comunes para este tipo de objetos. La compañía espera también integrar varios sensores y tiene varias patentes sobre el uso de electrónica en productos de electrónica vestible. «Es un campo en el que sólo hemos empezado a dar los primeros pasos, aún queda mucho por hacer», asegura Ildeniz.

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