Aplicación Uber conduce a la bancarrota a los taxis ‘españoles’ de Londres

Eco City Vehicles, empresa que comercializa una versión de la furgoneta Mercedes Vito entre los taxistas de Londres, pidió ayer el nombramiento de un administrador concursal ante los problemas financieros que atraviesa la compañía por el desplome de sus ventas.

La popularidad en la capital británica de Uber, la aplicación de móvil que permite contratar coches particulares para desplazamientos en la ciudad, ha hecho que los taxistas con licencia dejen de comprar nuevos vehículos, ante la incertidumbre sobre el futuro de su actividad.
La consecuencia para Eco City Vehicles, la firma que tenía la exclusiva para adaptar el modelo de Mercedes fabricado en Vitoria a los requerimientos de los taxis regulados de Londres, ha sido el desplome de su facturación y graves problemas de viabilidad.
Otras dos filiales de Eco City, una que se encarga de la distribución de los vehículos y otra que tiene la patente del sistema que permite adaptar la Vito a las exigencias del transporte público londinense, también han entrado en proceso de administración concursal.
Ante esta situación, el grupo Mercedes ha roto el contrato de exclusividad que mantenía con Eco City Vehicles para que esta empresa distribuyera su furgoneta entre los taxistas londinenses.
En el primer semestre de 2014, Eco City Vehicles ingresó 11,4 millones de libras (US$18.2millones), un 33% menos que en el mismo periodo del año anterior.
El número de Vitos distribuidas entre los taxistas de Londres cayó en ese periodo de 299 a 139 unidades. Según la compañía, el descenso de ventas se explica por «la incertidumbre provocada por la emergencia de Uber y por la propuesta del alcalde de Londres de exigir cero emisiones en los vehículos a partir de 2018».

La cotización del distribuidor en la Bolsa de Londres ha sido suspendida, después de bajar un 82% en el último año, mientras sus administradores buscan alguna solución para mantener su actividad y evitar la liquidación de sus activos.
La Vito fue el primer vehículo que consiguió en 2008 romper el monopolio de los tradicionales taxis (black cab) de Londres y llegó a tener una cuota de mercado del 40% en 2012.

El principal requerimiento del Ayuntamiento de Londres a los vehículos para que puedan ser utilizados por los taxistas es que sean capaces de dar un giro de 180 grados en muy poco espacio. Esta condición dificultó la aparición de competidores al ‘black cab’ hasta que Eco City consiguió adaptar la Vito.
En 2014, Nissan también ha conseguido certificar un modelo para su uso en el mercado regulado de la capital británica.
Manganese Bronze, compañía fabricante de los taxis tradicionales de Londres, también entró en concurso de acreedores hace dos años pero finalmente salió de esa situación al ser adquirida por el grupo chino Geely.

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