Marcas de servicios a través de aplicaciones de celular

La masificación del uso de teléfonos inteligentes, la expansión de puntos de conexión a través de WiFi y los planes de telefonía celular que priorizan los datos a las llamadas, son el reflejo de un cambio de comportamiento en el mercado, donde los usuarios interactúan más con los empresarios a través de medios electrónicos, específicamente mediante aplicaciones instaladas en su teléfono celular. 
No es para menos. En la comodidad del bolsillo y mientras tenga acceso a conexión a internet, podrá consultar información, interactuar con personas, contratar, valorar y recomendar servicios de terceros. Es tal el impacto que los empresarios ahora cuentan con divisiones especiales para enfocarse en sus redes sociales y el afán de posicionar una etiqueta (hashtag) para que se vincule a su nombre o aprovechar las tendencias para mantener su relevancia. 
Otra estrategia consiste en la utilización de aplicaciones para teléfonos celulares que están ligadas con el objeto de su negocio. A través del software para un teléfono móvil, empresas en diferentes ámbitos como el de vestuario (Bershka, Zara) pinturas (Pintuco) cosméticos (Natura, Yanbal) y almacenes de cadena (Falabella, Éxito), cuentan con aplicaciones oficiales – incluso no oficiales – en las tiendas de aplicaciones de iOS y Android. También es posible encontrar en estos mercados, aplicaciones dedicadas exclusivamente a la prestación de un servicio a terceros. 
Las aplicaciones corresponden a un software, el cual se protege según la clasificación Internacional de Niza en la clase 9, donde se encuentran “los programas informáticos y el software de todo tipo, independientemente de su soporte de grabación o medio de difusión, incluido el software grabado en soportes magnéticos o descargado de una red informática remota”1 por lo que el empresario podría proteger su marca en esta clase si cuenta con una aplicación informática, siendo habitual que los solicitantes en Colombia protejan en esta clase el diseño del ícono que se visualiza en la pantalla del celular.2 
Su métrica de éxito son las descargas y reseñas existentes en la Apple Store o Google Play, sin embargo, esto se restringe exclusivamente a la aplicación como programa informático. 
A través del Derecho de Autor es posible evitar que terceros hagan uso del código fuente para desarrollar otros software, pero la protección del nombre de la aplicación entendido como el título de obra tiene las limitaciones y restricciones que el Derecho de autor tiene para este contenido.3 En este sentido, la protección en la clase 9 internacional descrita anteriormente resulta altamente recomendable, aparte de las políticas que tengan Google y Apple respecto de aplicaciones en sus respectivas tiendas para evitar confusión en los usuarios digitales. 
En los casos en los cuales la aplicación es el canal de comercialización de un servicio, las descargas no implican su uso real, pues estas apps no son más que el canal de comercialización del servicio ofrecido por el empresario. Al hacer clic en el ícono, independiente del lenguaje de programación, funcionalidades o código, la interacción entre el usuario y el empresario deviene de la actividad realizada. Esta situación resulta más clara con un ejemplo práctico: 
Existe en el mercado una aplicación cuya finalidad es la de enviar al consumidor diferentes productos según se solicite a través de la aplicación del celular, en sus propias palabras “Rappi es una aplicación para pedir cualquier cosa”.4 Su titular en Colombia, Rappi S.A.S. actualmente cuenta con registros concedidos para servicios de las clases 35 y 395 internacional, como consta en los certificados de Registro No. 527788 y 564074. Adicionalmente, cuenta con otras solicitudes de registro en trámite, sin embargo, ninguna de las solicitudes pretende amparar “software” de la clase 9. El modelo de negocio desarrollado por Rappi consiste en, a través de la plataforma tecnológica, prestar un servicio de distribución y entrega de mercancías para terceros. 
Desde el punto de vista del consumidor, éste hace uso de la app en su teléfono móvil para poder acceder a los servicios que satisfagan su necesidad, tal y como lo haría si estuviese llamando por teléfono, ingresando a una página web o simplemente entrando a un local comercial. A través de la aplicación de Rappi la sociedad Rappi S.A.S. intermedia entre el proveedor de un producto o servicio contratado y el consumidor final. 
Para el ejemplo citado, en el momento en que se cuestione la presencia en el mercado de Rappi S.A.S., bien sea para contestar una acción de cancelación por no uso o al momento de alegar la notoriedad de su signo, más que el número de descargas realizadas en las tiendas virtuales, deberá demostrar que a través de ésta se permitió que a un ciudadano le fuera entregado su almuerzo, encomienda, domicilio o cualquier otro elemento al que se pueda tener acceso a través de la prestación del servicio. 
Por último, vale la pena reiterar que el modelo de negocio no está protegido en exclusiva y si alguien tiene la forma y los medios de competir en este mismo sector, prestando un servicio similar, puede hacerlo si se puede diferenciar dentro del mercado, como ocurre con las plataformas digitales de Easi Taxi y Tappsi, las dos aplicaciones más conocidas en el mercado para pedir servicio de taxi, siempre en pos de generar competencia leal, beneficiar al consumidor, al mercado y la economía. 
Referencias 
1 Notas explicativas de la Clasificación internacional de Niza. 
2 A modo de ejemplo, los siguientes registros: Certificado No. 510724, Certificado No. 526935, Certificado No. 497597, Certificado No. 501861 
3 En este sentido, la protección se da siempre que el título revista originalidad y no corresponda a una expresión simple o usual. 
4 Descripción de la aplicación en Google Store https://play.google.com/store/apps/details?id=com.grability.rappi&hl=es_419
5 Específicamente los servicios de “presentación de productos en cualquier medio de comunicación para su venta al por menor” en clase 35 y “distribución de paquetes; distribución o reparto de productos; servicio de mensajería de correo o mercancías” en clase 39.

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