Biometría comportamental, el siguiente paso en seguridad digital

La biometría comportamental podría detectar cuánto tardas en desbloquear tu celular. 
Preocuparse por la seguridad de la información en línea es cada vez más común, y necesario. A los usuarios les inquieta que alguien pueda acceder a sus datos y alterarlos, o incluso que puedan robarse su identidad. En vista de eso, muchas empresas se han dedicado a ofrecer alternativas de autenticación que den a los usuarios mayor seguridad y control sobre su información, especialmente a la hora de realizar transacciones bancarias por medios digitales. Es por que las entidades financieras han hecho uso de la biometría dactilar y las empresas tecnológicas han incorporado el reconocimiento de iris y el reconocimiento facial. 
Ahora, a la lista se añade una nueva forma de autenticación que podría convertirse en un plus de seguridad difícil de vulnerar. Se trata de la biometría del comportamiento, es decir, qué hace una persona y cómo lo hace. Un estudio realizado por Gemalto, compañía experta en seguridad digital, señala que a través del comportamiento digital y de la forma en que los individuos interactúan con sus dispositivos es posible definir un patrón de uso. Este mismo permitiría incrementar la seguridad en las transacciones digitales. 
Entonces, la biometría comportamental puede llegar a conocer características como el peso exacto del dedo a la hora de poner la huella en el celular o el tiempo promedio que tarda cada persona en oprimir las teclas de su computador, así como los hábitos de navegación, frecuencias y horas habituales de uso. Si en algún momento estos hábitos se alteran, es entonces cuando se solicitará al usuario otra verificación con alguna forma tradicional, que puede ser la huella dactilar o el reconocimiento facial. 
La importancia de la autenticación para proteger la identidad 
Gemalto señala que es vital que la identificación y la clave de autenticación se mantengan separados. Históricamente, los criminales han intentado robar contraseñas y cualquier tipo de información, sin embargo, gracias a la biometría y a la autenticación de múltiples factores, esto se ha vuelto más difícil. Así que, puede que los delincuentes ya no estén tratando de entrar en tu cuenta existente, sino que quieran usar tu identidad para crea una nueva. 
Biometría comportamental: retos y camino por recorrer 
Es ahí donde se encuentra el gran reto de la biometría comportamental, aumentar la seguridad en un canal no tradicional, que permita a sus clientes seguir haciendo sus transacciones habituales de manera segura y confiable, protegiendo toda la información delicada de sus transacciones. De acuerdo con Gustavo Paissan, ejecutivo de Gemalto, “combinar los factores tradicionales con la biometría comportamental, aquella que requiere una interacción con un dispositivo electrónico o físico para proveer una seguridad adicional, parece ser mucho más efectiva y menos vulnerable”. 
Por último, las empresas, ya sean grandes o pequeñas, deben considerar contratar sistemas de seguridad que realmente les ayuden a preservar la valiosa información que sus usuarios les confían.

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