Cuál es el perfil del ladrón corporativo en México?

 
Fraude en las compañías 

No tomar vacaciones, volverse empleados de confianza, rechazar cualquier ascenso o cambio de área, son algunas de las características más comunes de los ladrones corporativos. 
De acuerdo con el Reporte Global de Fraude y Riesgo 2017-2018, elaborado por Kroll México, 49% de los empleados juniors o en entrenamiento; así como el 37% de ex empleados y 34% de proveedores de servicios de tecnología, son los responsables de llevar a cabo algún tipo de fraude en las compañías. 
“Sabemos que no todos los defraudadores son iguales, quieren ser invisibles la mayor parte del tiempo, sin embargo, hay ciertas características que podemos notar se repiten en cada uno de los casos trabajados y nos permiten hablar de un perfil del ladrón corporativo”, dijo Brian Weihs, director general de Kroll México, quién enlistó los ocho puntos más comunes de los defraudadores:
No se suelen tomar vacaciones. Prefieren no tomar un receso para no ser descubiertos cuando no están en la oficina.
Son empleados de confianza. Generalmente se acercan a los dueños o presidentes de empresas y ganan su confianza rápidamente.
Son los últimos que salen de la oficina al terminar la jornada. Es en esos periodos de tiempo en los que la oficina está vacía o con menor afluencia de público y empleados, es cuando se cometen las arbitrariedades.
Mantienen un bajo perfil dentro de la empresa. Con el fin de encubrir sus actividades, los defraudadores tratan de seguir con su “vida normal” al interior de las empresas, de tal manera que su conducta no despierte sospechas entre sus compañeros de trabajo ni superiores.
Logran despistar por completo. Los defraudadores, en general tienden a tener una educación por encima de la media, son de trato agradable y representan al ciudadano común al simular una vida familiar estable.
Van más adelante que todos. Los defraudadores día a día se están adelantando a los controles, pues suelen tener un conocimiento muy detallado de la forma en cómo opera la organización y sus sistemas de información.
Se manejan como “dueños” del sector donde trabajan. Al tener conocimiento de todo tipo de controles y la confianza de sus superiores, se manejan dentro de su sector de forma muy natural y rápida.
Rechazan injustificadamente ascensos o rotaciones. Generalmente no buscan ser promovidos ni cambiados de sector para no perder la relación con el proveedor con el que está haciendo su negocio paralelo.
¿Cómo solucionar esto?
Son necesarios los controles permanentes, y el castigo legal a quienes estén cometiendo alguna falta ya que “si las empresas identifican al ladrón corporativo y en lugar de denunciarlo solo lo despiden sin causa y con indemnización, en definitiva, están generando un escenario de fraudes continuos ya que el resto de sus compañeros se sentirán impunes”, explicó Arturo del Castillo, director Asociado de Kroll México. Las empresas deben estar atentas no solo a no generar ambientes propicios para el fraude, sino también a identificarlos rápidamente. “Con un castigo legal podemos terminar con el problema de raíz. Lo importante es que la empresa esté dispuesta a invertir dinero y tiempo en los procesos judiciales”, concluyó Brian Weihs.

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