Efectivo o tarjeta? ¿Cómo pagamos los mexicanos?

 
Ernesto Terríquez, director de Desarrollo de Negocio Internacional y Medios de Pago para América Latina en Indra, Minsait 

El informe de Minsait, célula de Indra para Transformación Digital, da cuenta de que la banca, los medios de pago y el uso de efectivo en México y en México están cambiando entre la población 
Medios de pago 
La manera en que compramos bienes y pagamos servicios ha cambiado drásticamente los últimos años, sobre todo en el sector más joven de la población, que, al estar bancarizado, hace uso de aplicaciones de transporte que paga con tarjetas de crédito, que saca dinero de sus tarjetas de débito en tiendas de conveniencia o que tiene billeteras electrónicas de bancos y retailers.
De acuerdo con un estudio sobre Tendencias de Medios de Pago presentado ante la Asociación de Bancos de México por Ernesto Terríquez, director de Desarrollo de Negocio Internacional y Medios de Pago para América Latina en Indra, Minsait, el 36% de la población del país ya está bancarizada; pese a que es un porcentaje muy bajo, de este universo, el 69% de las personas saben y hacen uso de servicios electrónicos como las billeteras electrónicas mejor conocidos como wallets.
De igual forma, el comercio electrónico ha impulsado el uso de sistemas de pago alternos al efectivo. Tomando en cuenta que el 60% de la población hace al año al menos una compra electrónica, el uso de medios de pago también ha incrementado.
En lo que pareciera una lucha encarnizada contra el efectivo, el uso de este apunta a la baja, aunque hoy el 80% de las transacciones en el país se hacen con dinero contante y sonante.
No obstante, Terríquez mismo comentó que el uso de tarjetas de débito para pago de bienes y servicios creció 80% mientras que de tarjetas de crédito lo hizo en un 69%.
Lo mismo incrementaron los tickets promedio de venta de 520 pesos en el caso del débito y 960 pesos en tarjetas de crédito. Además, las personas tienen cada vez más tarjetas, pues en promedio hay 2.9 tarjetas por persona, con las que se hacen en promedio 13 transacciones al año, en el caso de las tarjetas de débito y 28 en el caso de las tarjetas de crédito.
Uno de los descubrimientos llamativos del informe es la fidelidad que guardamos los mexicanos a los bancos a los que pertenecemos, pues solemos estar sujetos a ellos hasta por siete años, escenario que podría cambiar con las Fintech, plataformas que apuntan a segmentos de clientes nuevos que ya no quieren ir a una sucursal y firmar un contrato, sino que quieren tener sus servicios en línea.
“Observamos que un buen punto de partida para que los jóvenes inicien su vida financiera son las Fintech que dan servicios agiles y fáciles; en algunos casos, cuando estas personas logran ciertos conocimientos migran a la banca tradicional,” explicó.
No es ningún secreto que muchos de los bancos están abriendo sus propias marcas de banca digital; se trata de marcas desligadas a su operación regular con la que quieren probar y atraer a un nuevo público.
Al mismo tiempo, los bancos, como parte de su Transformación Digital, pugnan por el uso de otras herramientas como son los biométricos para la identificación de sus clientes o la firma digital; en suma, quieren aprovechar la tecnología a su favor, aunque de ese aprovechamiento hay desconocimiento y una nula regulación.
Volviendo al cómo pagamos, el informe hace constar que no solo hay un mayor uso de tarjetas en el pago de bienes y servicios en grandes comercios, sino que incrementó 69% el número de Pymes que acepta pagos con tarjetas gracias a los agregadores, esas empresas que crearon dispositivos y sistemas para que se te pueda cobrar un café pasando tu tarjeta por un celular.
Son sistemas que están disponibles para los pequeños negocios en esquemas de renta, lo que los vuelve asequibles y fáciles de usar, pues se habilitan en cuestión de minutos, y no demandan grandes inversiones, sino que dependen de un smartphone con conexión a Internet.
¿Cómo se paga en el resto del mundo?
México está en el promedio de uso de medios de pago, países más avanzados como España solo usa efectivo en el 20% de sus transacciones. En Brasil la tendencia es 40% efectivo, 60% electrónico, sobre todo porque hacen uso de wallets y códigos QR.
Si bien CoDI, la plataforma de cobros digital ya opera en Chile, Brasil, España y Portugal, en México no será sino hasta finales de este año que se le comience a dar uso.
Mientras tanto operamos esquemas probados en el mundo como el pago con código QR, aunque hemos visto problemas de interoperabilidad.
“Por ejemplo en Starbucks se puede pagar con un monedero que tiene un código QR, pero es de uso privado, solo puedes pagar en sus sucursales -ejemplificó Terríquez, -La idea es que haya interoperabilidad, que sin importar cuál sea tu banco ni el banco del que te cobra se pueda hacer una transacción electrónica, es el reto que tenemos que lograr”.
Los retos que nos quedan de tarea
Esta claro que en México se tiene que bancarizar a más población, y el reto va para las instituciones financieras tradicionales, las Fintech y también para las consultoras tecnológicas como Minsait cuyo deber es ayudar a estas instituciones a trazar una Transformación Digital pensada en la mejor experiencia del usuario.
En cuanto a las regulaciones, Terríquez opinó que México debería observar a aquellos países que llevan la delantera en el uso de medios de pago para empezar a tomar medidas y quizá brindar incentivos a las empresas que acepten alternativas al efectivo.El tercer reto y no menos importante, es garantizar la seguridad electrónica en cada transacción. Hoy, solo 7 de cada 10 personas se sienten seguros al realizar una compra en línea, este panorama de acuerdo con Terríquez, debe de cambiar.

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