Realmente puedes decir todo lo que piensas?

Bueno, poder puedes, pero…la (mala) huella que dejas nadie te la quita

¿Crees que puedes decir toda la “tonteria” que te viene a la cabeza y sin dejar (mala) huella, solo por estar detrás de una pantalla? Léete esto, es un caso real, después reflexiona y piensa por ti mismo.
Siempre me gustaron los callados, las tímidas, los introvertidos o los menos favorecidos.
Desde siempre me gustaron muy poco los charlatanes, los que se creen muy guays, muy disruptivos o los más listos que los demás…
Ahora que escribo este post, entiendo como se llamaba lo que yo sentía en aquellos tiempos. Sabía que este tipo de personas «más graciosillas» no me gustaban. Sentía que dejaban una impresión en mi que no me gustaba nada. No sabía que esa mala huella se llamaba, Marca Personal. Y este post va por todos vosotros.
El principio de la marca personal para mí (cuando tenía apenas 8 años) y la mala huella
Te cuento una historia: cuando era pequeño había un chico que tenía un (pequeño) retraso mental, había nacido en una familia con pocas posibilidades y sus padres eran mayores (tenían casi 50 años cuando nació), o sea, él ha venido al mundo por un descuido, no porque fuera deseado.
El padre pasaba los días borracho y se murió a los pocos años de mi amigo nacer. Se quedó la madre (que era una buena y gran mujer) con sus tres hijos…y mi amigo.
Si era poco el drama de esta familia, mi amigo fue creciendo y los problemas iban en aumento. Empezaron a ver que no reaccionaba ni se comportaba como los demás niños.
Y cuando entró para la escuela, fue cuando todo empeoró. Se burlaban de él porque no escuchaba bien, o porque chupaba el dedo en clase o porque no sabía contestar a lo que los profesores le preguntaban.
Y eso empezó a amargarle la vida. Si era un niño, y hasta podría tener un poco de dificultades, pero era una persona con SENTIMIENTOS. Empezó a sentirse inferior y que todo el mundo se burlaba de él.
Aquello a mí me cortaba el corazón, pues yo había crecido con aquel niño y sabía la excelente persona que era. Y no me parecía justo que con todo lo que le pasara tuviera que llevar con aquellas burlas, chistes y reproches.
Yo siempre intentaba defenderlo. Siempre que jugábamos futbol entre todos, al seleccionar los jugadores yo (como uno de los mejores, y esos eran siempre los que escogían los equipos) siempre le seleccionaba entre los primeros jugadores. Primero me gustaba demostrarle que él era bueno e igual que los otros, y segundo mostrar a los demás que aquél niño tenía capacidades y cualidades.
Cuando él marcaba un gol, me acuerdo que aquello me producía una alegría enorme y celebrábamos efusivamente. Me sentía feliz por él.
Pero era imposible estar en todos los lados. Y en aquellos tiempos y en aquellos pueblos, no había las denuncias del “bullying”. Tenías que superarlo o vivir con ello. Así, sin más.
Eso sí, para mi todas aquellas personas que se burlaban de él iban dejando una huella en mí. En aquel tiempo no sabía que aquello unos años más tarde para mí, se llamaría Marca Personal. Y la (mala) huella que estaban dejando era la que era. Tanto que no me acuerdo de ninguno de ellos.
¿Por qué te cuento esto? Porque todo podría haber sido diferente…
Pues porque aquél niño fue creciendo. Siempre con problemas que cada vez fueron a peor. Más dificultades en escuchar, en hablar, en centrarse en una conversación.
Y el entorno, en vez de intentar ayudarle, lo que hacía era burlarse de él. Mi familia se mudó a otra ciudad tenía yo 20 años. Sabía que a partir de aquél momento mi amigo quedaría solo.
La última vez que le vi, teníamos 24 años más o menos, éramos dos hombres. Estaba enganchado a las drogas. Cuando yo vivía en el pueblo, nunca había fumado nada. Tenía un apoyo para no sentirse tan mal. Después de irme, esa compañía desapareció.
Cuando le vi, aquello me rompió casi el corazón. Me sentía “medio culpable”. Además sentí, que él me hablaba pero con algo de distancia. No sé si era una sensación mía, pero parecía que él me decía: “te fuiste tío, me dejaste aquí solo…mira con quien me relaciono ahora”.
Cómo sabían que él tenía sus problemas, que era una persona muy vulnerable le habían llevado a probar “drogas” y no quiero imaginar qué más cosas…Intenté hablar con él y con la familia pero fue imposible. La madre había muerto. Las hermanas tenían su vida…
La última vez que vi a mi amigo parecía alguien de 40 años y tendría posiblemente 25-26 años. Tenía una mirada distante, fría y apenas me reconoció o me saludó.
Han pasado 15 años desde ese día. No sé cómo está (ni si está).
Todo podría haber sido diferente. Pero nosotros Humanidad en vez de intentar ayudarle preferimos burlarnos de aquél pobre chico, que tenía un corazón de oro. La vida le puteó, y nosotros en vez de intentar hacerle la vida lo mejor posible, le hicimos todo lo contrario.
A veces, pienso como sería cuando iba a la cama y pensara en todo lo que le pasaba…y por qué le pasaba. Él no ha tenido la oportunidad de escoger. Le TOCÓ.
Es imposible escribir estas líneas sin que me caiga una lágrima por la mejilla. De repente te ves allí. Y te preguntas, ¿qué habrá pasado?
¿Crees que puedes decir toda la “mierda” que te viene a la cabeza solo por estar detrás de una pantalla?
Y ¿qué relación tiene este caso con lo que se pasa actualmente con esa gente que dice todo lo que piensa?
Han pasado muchos años y los tiempos han cambiado. Pero las cosas no. Hoy en día los ataques a otros siguen pasando. Solo que ahora son en Internet. Es más fácil y sencillo. Y lo curioso es que quién lo hace piensa que por crear perfiles falsos o abrir correos con otros nombres para dedicarse a esto, uno no se entera de quién es…”Angelitos”. 1+1=2 no lo olvides.
Esta captura de un correo es uno de esos ejemplos. Pasan el día tocándote los c…por las redes y cómo no les atiendes o pasa de ellos, por la noche van a por otra estrategia.
Ya lo sé, Internet te hace fuerte y estar detrás de esa pantalla te hace sentir el Puto Amo, pero…
¿Crees que puedes decir toda la “mierda” que te viene a la cabeza solo por tener ese “poder”?
No te olvides que detrás de todo esto existen personas. No sabes cómo son ni qué problemas tienen o están pasando.
Y NO. No tienes el derecho de decir todo lo que piensas ni como lo piensas. Puedes no gustar de cómo lo hace algo alguien. Puede no gustarte su forma de trabajar o de actuar. Puede que sea una persona que te caiga fatal. Pero eso todo, no te da el derecho de decir lo que quieres en redes sociales o en público.
Puedes estar haciendo un daño irreparable a alguien solo por sentirte el mayor de tu barrio y de su secta. Y la huella que estás dejando es la que es. Si te apellidan de “loca”, “troll” o “amargado”, créeme aunque pienses que eres una persona muy guay y disruptiva. Nadie va a querer trabajar con tu marca personal. ¡¡¡NADIE!!!
Te dejo un consejo: Si lo que vas a decir no es cierto, ni bueno e incluso no es de utilidad, ¿para qué vas a decirlo?
¿Para sentirte la más guay? ¿Para sentirte malote?
A mí cuando no me gusta el trabajo o marca personal de alguien paso de seguirlo. Prefiero dedicar mi tiempo a gente que me aporte y ser sincero con mi marca personal. Pero lo que no hago es seguir a alguien solo para «mofarme» de su trabajo. Es su trabajo, es su manera de ser y estar y deberías respetarlo. Por lo menos en público.
Solo estarás aquí una vez y ¿sigues gastando tu tiempo en dejar esa mala huella? Piénsatelo…
Conclusión
Vale, ya sé que lo “políticamente correcto” es pasar de ello y seguir adelante. Nadie así merece que le des un minuto de atención. Ya lo sé ese bla bla bla…
Pero, llevo años recibiendo cosas de este tipo por privado o por las redes. Y créeme, no solo soy yo que recibo. Veo que a muchos otros les pasa lo mismo. Y por eso, este post tenía que escribirlo y que saliera a la luz y hoy era su día. No quiero que vuelva a pasar y yo mirando al lado como hace todo el mundo.
Y sobre todo, va dedicado a mi amigo. Sé que nunca lo leerá. Pero por lo menos, que sirva para que muchos reflexionen sobre todo el daño que hacen sus palabras y actos a los demás.
Todo puede ser diferente. O por lo menos yo creo en ello. Y, ¿TÚ?
¿Puedes decir todo lo que piensas? Por supuesto que sí, pero la (mala) huella que dejas será tuya para siempre.
Extra: Vídeo sobre como trabajar la Marca Personal en actores
En el nuevo vídeo se Street Personal Branding hablamos con un artista y actor que nos habla de como gestionar bien una marca personal de una persona conocida.
Y si crees que este post puede servir de ayuda a mucha gente que pasa por estas situaciones, no dudes en compartirlo en tus redes. Aquí tienes el tweet del post para hacer RT si lo prefieres. 

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